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domingo, 2 de junio de 2013

MEJILLONES: EL AMOR DE MUCHOS

Mejillones es una comuna del norte de Chile, situada a 65 km al norte de la ciudad de Antofagasta, en la provincia del mismo nombre, en la II Región. El nombre “Mejillones” viene a ser plural de “mejillón”, un molusco conocido en Chile como “choro” y que se caracteriza por ser un pequeño bivalvo que abunda en las costas del norte del país y que constituyó uno de los alimentos principales de los primitivos habitantes aborígenes del lugar. Mejillones comenzó a través del poblamiento de comunidades indígenas (changos) del litoral a partir de 1825. Entre 1838 y 1839, unos empresarios franceses, los hermanos Latrille, contratan los servicios de un minero copiapino Juan López (minero conocido como el Chango López, considerado el primer habitante de Antofagasta), por la ubicación de yacimientos de guano, ya que los Latrille tenían pistas de su existencia en Mejillones del Sur. Así, Juan López logra el descubrimiento de los importantes yacimientos de guano fosilizado en las inmediaciones del cerro San Luciano, en 1841. Domingo Latrille obtiene la concesión para la explotación de esta sustancia, a manos del gobierno boliviano, la que duraría hasta 1842. Entre 1841 y 1842, los Latrille llevaron importantes embarques de guano hacia Europa. En el año 1845, siendo presidente de Bolivia Don José Ballivián, se construye en el sector sur de Mejillones un Fortín, a la vez que pasa a convertirse en puerto menor de Bolivia. El gobierno boliviano propone mediante de la elaboración de un proyecto, asentar una gran ciudad portuaria en el enorme emplazamiento jurisdiccional que posee Mejillones. En 1866, Bolivia y Chile acuerdan financiar mancomunadamente la construcción de Oficinas de Administración y Resguardo de Aduana, con funcionarios de ambos países, como una forma de proteger intereses de trabajadores chilenos por aplicación del gobierno boliviano de una tasa onerosa sobre la exportación de minerales, fundamentalmente salitre y guano. Posteriormente, una de estas edificaciones se traslada a la ciudad de Antofagasta. Esto ocurría en el período de la Guerra del Pacífico. Actualmente, dicha construcción aún permanece vigente y habilitada como Museo Regional en dicha ciudad. Posteriormente, la cada vez más fuerte prosperidad de la industria salitrera que tenía exclusiva salida por un ferrocarril de Antofagasta puerto cuya bahía expuesta completamente al oleaje, obligó la refundación de Mejillones, que esta vez renació bajo la bandera chilena. El Acta de Fundación lleva fecha de 7 de febrero de 1906 y está firmada por el Presidente German Riesco. El día 8 de octubre de 1879 se entabla el Combate Naval de Angamos entre naves chilenas y peruanas, frente a la península de Angamos en Mejillones. Después de la Guerra del Pacífico Mejillones deja de pertenecer a Bolivia para convertirse en una ciudad chilena. En el segundo período del Alcalde Cuadra, en el año 1970, se aprobó por mayoría de votos el proyecto presentado por el alcalde Cuadra Araya, para construir un Teatro ubicado frente a la parte posterior de la plaza Almirante Latorre. Los trabajos se llevaron a cabo con aportes de un préstamo concedido por el ministerio de la vivienda y urbanismo, por la suma de $ 500.000 (importante en aquel entonces). Dicho financiamiento no satisfacía la terminación del proyecto, por lo que debieron paralizarse los trabajos en 1972, mientras se lograba una ampliación del préstamo el cual no logró concretarse por el golpe de estado de las Fuerzas Armadas del 11 de septiembre de 1973. Almirante Juan José Latorre. Nació en Santiago el 24 de marzo de 1846. Hijo de Elias de La Torre y de Nicomedes Benavente Valenzuela. Estudió en el Colegio Inglés de Valparaíso y el 15 de mayo de 1858 ingresó a la Escuela Naval, formando parte del célebre "Curso de los Héroes". El 15 de julio de 1861 ingresó a la armada como Guardiamarina del transporte "Independencia" y el 2 de mayo de 1865 ascendió a Guardiamarina Examinado de la corbeta "Esmeralda". Al mando de una división de naves luchó heroicamente en el combate naval de Angamos el 8 de octubre de 1879, logrando capturar al "Huáscar". Debido a esta brillante acción frue ascendido a Capitán de Navío Efectivo el 31 de octubre de 1879. Participó en la toma de Pisagua el 2 de noviembre de 1879 y participó en los bloqueos de Iquique y de Arica. Participó en el bloqueo de El Callao y se distinguió en las batallas de Chorrillos y de Miraflores el 13 y el 15 de enero de 1881, apoyando la acción del ejército, bombardeando desde la costa las fortalezas enemigas. El 14 de febrero de 1882 fue nombrado Comandante en Jefe de la Escuadra, permaneciendo en el cargo hasta el 15 de octubre del mismo año. El Almirante Latorre falleció el 9 de julio de 1912 en la ciudad de Viña del Mar, rodeado del cariño de familia, amigos y antiguos camaradas de armas y dejando como legado para las nuevas generaciones de chilenos, un claro ejemplo de ciudadano probo y virtuoso, cristiano y caballero, que lo califican con justicia y holgura entre los más grandes héroes e insignes hombres públicos de la Patria chilena. La capitania de puerto es una edificacion de principios del siglo pasado, corresponde al plano de la nueva ciudad de Mejillones. Su construccion fue entre 1906 y 1910. El plano fue elaborado por el ingeniero Constructor de la Armada Señor Emilio de Vidts en 1906.

domingo, 19 de mayo de 2013

GATICO: EL MISTERIOSO PUEBLO

El surgimiento de este pueblo, como tantos otros en el desierto, no fue otro que la minería y en este caso: la mina “El Toldo”. Gatico llegó a contar con 3 mil habitantes en su mejor momento. En las fotos que conserva Yerty Muñoz, aparecen personas bajando de la mina, tirando burros con mineral. “El mineral, cobre, bajaba y aquí, en Gatico, lo fundían y se lo llevaban los barcos, los mismos que arribaban al muelle con pino oregón, ladrillos y mercaderías. Los mineros bajaban al pueblo los fines de semana, para el pago, y se armaban las fiestas con las mujeres. Había luz eléctrica. Tocopilla empezaba aquí. Hay mucha historia no contada y bastantes leyendas”. De inmediato la historia avala el juicio: Dos terremotos y tsunamis (1868 y 1877), dos aluviones (1912 y 1940) y la peste amarilla como broche de oro. “Yo tengo papeles hasta 1942. Creo que el pueblo llegó hasta ahí”, afirma Yerty Muñoz, mirando al cementerio. “Queda poco del cementerio. Las tumbas han sido profanadas varias veces por gente inescrupulosa, para robar el supuesto oro a los cadáveres”. Al escarbar en Gatico brota algún mínimo vestigio, principalmente papeles. Imposible hallar fichas, botellas, latas y otras especies. Los antecedentes mineros de Gatico se remontan a 1832, cuando el gobierno boliviano otorga la concesión de los minerales de Gatico, considerados los más ricos de esta región, a una sociedad compuesta por Dámaso Uriburu, con sede en Valparaíso, a otra sociedad perteneciente a Gregorio Beeche, sede Potosí, y el señor Zamudio de Cobija. Una vez acaecido el terremoto y tsunami de 1877, evidentemente que el puerto más afectado fue Cobija, por su condición de península, por tal razón, se inició la decadencia total de Cobija, o Puerto Lamar, y gran parte de la población pobló lo que sería Gatico, lo cual también se incrementó cuando se inició la Guerra del Pacifico en 1879. Una vez pasado a ser chileno, Gatico se transforma en un pequeño municipio que duró hasta 1927, desde allí sólo funcionaria una Subdelegación Municipal. De todos modos cabe decir que el mayor apogeo de Gatico estuvo en los inicios del siglo XX, cuando los ciudadanos españoles de apellido Artola, quienes en 1915, construyeron la gran casa de administración estilo inglés que aún podemos contemplar. Aquí existieron un par de periódicos que informaban sobre las noticias del pueblo y de la metrópolis: su vecino Tocopilla. Este puerto contaba con dos muelles y una fundición vinculada a los muelles por medio de un ferrocarril. Tal fue el auge que consiguió el centro minero que, en los finales del siglo diecinueve poseía correo, pulpería, servicios básicos, teatro, botica y escuelas. La casona principal del pueblo, símbolo de lo que fue el complejo en su época de esplendor, se mantiene en pie y su estructura ha resistido por lo menos cinco terremotos. Dicho chalet construido en 1914 por el gerente Thomas Peddar “uno de los activos gerentes que estuvieron a cargo de la empresa”. Pero lo que no ha podido resistir Gatico es el deterioro provocado por los saqueadores y ladrones de vestigios, especialmente el pino oregón, situación que la ha condenado al daño sostenido, acompañado por la abulia hacia el patrimonio por parte de autoridades asimismo de la comunidad displicente. En 1914 este pueblo adquiere mayor importancia y desarrollo bajo la soberanía chilena, continuando con su función de puerto minero e industria de fundición, contando con una creciente población, servicios y centros sociales, tal como un teatro y un periódico local. Fue en ese tiempo que Thomas Peddar, gerente de la mina El Toldo, construye la casa de administración , una majestuosa arquitectura de estilo europeo, de pino oregón y hormigón, que por más de 20 años ha resistido nuevos movimientos sísmicos y el saqueo de personas inescrupulosas que roban sus vigas y columnas. Sin duda, la casona de administración es vestigio de un pasado lleno de historias y sucesos, digna de considerarse un patrimonio de Chile. El Cementerio de Gatico. Ubicado en un lugar costero, a 125 Km. al norte de Antofagasta y a 10 Km. al norte del abandonado pueblo boliviano de Cobija, y adyacente a la carretera que va a Tocopilla (II región de Chile), este cementerio quedo como vestigio de este lugar minero y salitrero de la Era del Oro Blanco.

lunes, 6 de mayo de 2013

TOCOPILLA Y SU AVIFAUNA.

Volvimos a la ciudad de Tocopilla , claro que esta vez nos toco un dia mas soleado, pero a diferencia del viaje anterior hace ya mucho tiempo atras, esta vez fuimos en busca de fauna. Veamos, Tocopilla tiene una gran termoelectrica que sirve a la poblacion y distribuye mucha energia electrica a gran parte de la zona, es solo ver a lo largo del viaje por la ruta que sale desde Calama, pasando por Chuquicamata y que directamente llega a Tocopilla, la cantidad de antenas electricas por ambos lados de la carretera, es un avance indiscutible para la zona, pero para la ecologia es una pesadilla pues poco antes de llegar a la ciudad se ve el gran cielo cubierto de negro por la contaminacion, los depósitos dejados por las termoeléctricas instaladas en el puerto son impresionantes, el carbón que se utiliza para las operaciones de las dos plantas (Norgener y Electroandina) es depositado muy cerca del radio urbano, situación que se ha agudizado con la escasez de gas, que obligó y dio luz verde para el uso de carbón y pet coke. Según el programa, se generan 6 mil toneladas de residuos, además se liberan al ambiente gran cantidad de dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y dióxido de carbono, principal responsable del calentamiento global. Hay muchas señales que describen el diario vivir de cada ciudadano que tiene que lidiar y sin embargo respirar por obligacion el mal aire de Tocopilla, aunque deberia ser lo contrario, un aire marino, sano. A pesar de todo eso la fauna que encontramos fue saliendo de Tocopilla hacia el sur y luego hacia el norte por la ruta costera, no es una gran variedad pero lo que logramos rescatar son las siguientes imagenes y que por un minuto nos hace reflexionar de que no solo nosotros vivimos en la tierra sino tambien reptiles, aves y algunos mamiferos acuaticos (lobos de mar). Tocopilla, una linda ciudad pero mucho por trabajar.