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martes, 12 de noviembre de 2013

OFICINA BLANCO ENCALADA: NO ESTA EN EL OLVIDO.

El cantón Central estaba situado en el valle que se interna en dirección noreste hacia la ciudad de Calama, de una extensión cercana a los 90 km. El cantón quedaba definido al poniente por la estación y pueblo de Baquedano, en el km 96 del ferrocarril, y al oriente por la estación y pueblo de Sierra Corda, actual capital de la comuna, en el km 171. Se destacaba también la estación y pueblo de Pampa Unión, hoy abandonado y practicamente desaparecido, en el km 144.
A lo largo del valle se instalaron en forma casi ininterrumpida las dieciseis oficinas salitreras mas importantes, asi como otras nueve más pequeñas, las que en conjunto con los mencionados pueblos, estaciones y ramales de menor tamaño, constituyeron el cantón Central. Las oficinas eran las siguientes, de poniente a oriente: Sargento Aldea,Fran- cisco Puelma, Carlos Condell, Blanco Encalada, Aurelia, Chacabuco, Carmela, ]osé Santos Ossa, Ausonia, Agustin Edwards, Leonor, Cecilia, Arturo Prat, Anibal Pinto, Candelaria, Anita, Luisis, Araucana, Maria, Angamos, Perseverancia, Curicó, Filomena, Aconcagua y Lina.
De estas ya hemos recorrido varias, sin embargo nos quedan muchas mas por descubrir sus secretos e historias ya olvidadas en estos tiempos modernos. Muchas de ellas fueron muy importantes en el desarrollo cotidiano y por lo tanto dejaron algun rastro escrito en la historia en el cual podemos saber algo mas de aquellos tiempos, asi también hay varias que por alguna razón no dejaron algo muy significativo, pues no existe alguna información que nos permita saber algo mas que solo lo que podemos apreciar en estos viajes o sea " las ruinas" y uno que otro hallazgo de los cuales podemos suponer lo que se vivió en estas oficinas. Este territorio que reunio un número importante de oficinas, declaradas Monumentos Históricos Nacionales, conectadas por una linea férrea Antofagasta-Bolivia, llegando a ocupar cerca de 25000 personas hacia el año 1920. En el trayecto es posible apreciar aunque no todas puesto que existen algunas bastante retiradas de la carretera local, casi innotables a la vista, las ruinas de las ex oficinas salitreras, en este caso la Oficina Blanco Encalada, es una de las que se encuentra retirada de la carretera mas o menos está a unos 1.500 mts de la bifurcación en donde se divide la Panamericana 5 norte con la ruta 25 hacia la altura de los cerros que allí se encuentran, otras como Carmen Alto, Salinas, Of. Prat, Of. Puelma, dejan vislumbrar las precarias y sacrificadas condiciones de vida de los ex trabajadores del cantón, caracterizadas por el hacinamiento, las limitadas posibilidades de acceso a bienes básicos de consumo, restringidas a las provisiones que se podían adquirir a precios abusivos en las "pulperias" y solo con las fichas que servian exclusivamente en cada oficina. Lamentablemente no todas son patrimonio aunque deberían serlo por el hecho de haber pertenecido a una parte importante de la historia de nuestro pais. La palabra patrimonio, para mi significa, un testimonio único o por lo menos exepcional de una tradición cultural o de una civilización que dejó un rastro importante en nuestra actual historia.

martes, 15 de octubre de 2013

OFICINA JOSE SANTOS OSSA: SOLEDAD ACOMPAÑADA:

En nuestros grandes recorridos por la pampa de la segunda región, quiza era momento de introducirnos a una oficina en lo que no queda mucho (por no decir nada casi), pero sin embargo nos encontramos con sorpresas historicas que sin duda marcaron una relevante importancia para otras oficinas cercanas, a lo mejor un detalle mínimo pero certero en la distribucion de liquidos para los pampinos. Me refiero a la Oficina Salitrera José Santos Ossa, ubicada en la ruta 25 camino a Antofagasta antes de llegar al cruce conm la panamericana 5 norte. Pero ¿quién era José Santos Ossa?. Hijo de Nicólas Ossa y Varas y de Antonia Vega y Rojas, nieto de José Ramón de Ossa y Mercado y de Melchora de Varas y Noriega. Se casó en 1846 con Melchora Ruiz Correa con quien tuvo 5 hijos: Alfredo Ossa Ruiz, Sergio Ossa Ruiz, Manuel Ossa Ruiz, Carolina Ossa Ruiz, Filomena Ossa Ruiz. Melchora Ruiz murió en 1855 por fiebre amarilla. Se casó por segunda vez en 1861 en Chillán con Delia Borne Riquelme (hija de Vicente Borne Puga y de Juana Riquelme Sepúlveda) con quien tuvo 7 hijos: Samuel Ossa Borne, Sergio Ossa Borne, Elvira Ossa Borne, Sara Ossa Borne, Delia Ossa Borne, José Santos Ossa Borne y Carlos Ossa Borne. En 1845 se estableció en Cobija, gracias a la ayuda de Agustín Edwards Ossandón, que le apoyaría durante toda su vida. Ossa descubrió valiosos yacimientos de guano, que explotó en sociedad con algunos extranjeros, así como minerales de oro, plata y cobre. En uno de sus viajes, llegando a Iquique, ciudad peruana en ese entonces, se hizo cocinero de una oficina salitrera de este lugar. Seis meses después llegó a Cobija y se instaló como comerciante, llegando a ser el más hábil en este ámbito. Es reconocido por la ayuda que entregó a esta comunidad; edificó el Hospital de Cobija y la primera planta desalinizadora, en Bolivia. Ossa encontró salitre en la entonces casi desconocida caleta de la Chimba. Se estableció en esa localidad en 1866, lo que le permitió descubrir los yacimientos de oro del Gordillo, el de plata de Peine y Toconao, y el de cobre del Morado.
En 1866, el chileno José Santos Ossa descubrió salitre en el Salar del Carmen, abono que no se agotaría tan fácilmente. Hizo las peticiones correspondientes en Bolivia, se le hicieron las concesiones del caso, mediante el pago de una gruesa suma de dinero y en Valparaiso formó una sociedad para explotar esta salitrera. Esta sociedad y otras empresas, todas fundadas en Chile, llevaron en poco tiempo al litoral capitales, maquinarias, obreros e industriales chilenos; construyeron las primeras casas, los establecimientos de fundición y la primera via férrea al interior que llegaba hasta La Paz. En 1870 los cateadores de Don José Díaz Gana descubrieron el valioso mineral de plata de Caracoles, cuya riqueza llevo a la provincia mas de 10.000 chilenos que dieron vida a éste, Calama, Cobija, Tocopilla, etc. Todos los habitantes del desierto eran chilenos y bolivianos. Otro dfato de importancia es señalar que Perú sugirió a Bolivia la idea de desconocer los tratados de 1866 y 1872 entonces vigentes, e imponer contribuciones a las compañias de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, le ofrecio por medio del tratado secreto que firmaron el 6 -II- 1873 y al cual, a instancias del Peru se adhirió Sarmiento , presidente de la Republica Argentina y su ministro Tejedor.
Y como esta publicación se hizo en un dia importante para Chile....VIVA CHILE MIERDA!!!!!!!

lunes, 16 de septiembre de 2013

NUESTRAS BEBIDAS DE ANTAÑO.

En estos años viviendo en el norte de Chile, he recorrido mucho nuestra historia, tanto de letras como de paisajes y suelo desértico las fotografías demuestran lo seco de este paisaje nortino y las pampas salitreras que la acompañan dia y noche en el pasar del tiempo y junto a ese recorrido mucho se ve de ruinas salitreras, campamentos, maquinas, herramientas, hasta lineas ferroviarias por donde circularon los carritos con sacos de salitre en pleno desarrollo del mineral, pero no solo de trabajo vivio el pampino y su familia, también hubo relajo, descanso, alegrias y tristezas, reuniones familiares, pulperias que como los negocios de hoy surtian las casa de los pobladores con comidas, verduras, bebidas, etc. En uno de mis recorridos encontre una libreta del año 1909 con una lista de una familia que tenia su cuenta de abarrotes, junto a otros articulos, y en esta publicacion me referiré a nuestras bebidas con algunas informaciones otorgadas por nuestro amigo Pachacamitas, fuente de aporte de esta publicación. La Bilz fue insertada por primera vez en el mercado chileno en 1902 por la Cervecería Ebner a través de su dueño, don Andrés Ebner Anzenhofer, un alemán de origen bávaro. Su origen está en una bebida no alcohólica alemana del mismo nombre inventada por el médico naturista Friedrich Eduard Bilz y fabricada por Franz Hartmann bajo el nombre de Bilz-Brause. Ante la competencia de las imitaciones, en el nombre, envase y fórmula, la bebida alemana pronto cambió su nombre a Sinalco (sin alcohol) y que hoy aun se comercializa. Ebner también estaba entre los imitadores. Tras la adquisición total de la Cervercería Ebner en 1916 por parte de la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU), la bebida y fórmula pasaron a manos de esta compañía, ya en ese entonces la mayor embotelladora chilena de la época. La Pap, originalmente Papaya Rex Imitation, creada en 1927 es de sabor a papaya. Hace más de 160 años nacieron las bebidas en Chile. Incluso antes de que se inventara la fórmula de la Coca-Cola (1886), en nuestro país este mercado tenía un rápido desarrollo. En esa época, el agua mineral “Chusmiza” de Iquique y “Lautaro” “de mesa y estomacal” eran habituales en los almuerzos familiares, así como los jugos, sidras y bebidas a base de papayas, e incluso las cervezas, que se bebían porque “era de buen gusto consumir algo moderno e importado”. Ese fue el período de 1850 y 1950, donde incluso la crecida vertiginosa de este mercado -que se produjo junto a la floreciente industria salitrera del país- alcanzó para la exportación a Brasil, Perú y Bolivia, como se recuerda en el libro “Las marcas de la historia: cien años de aguas minerales, jugos, cervezas y bebidas gaseosas en Chile”, del investigador y coleccionista Óscar Aedo Inostroza (aedo.oscar@gmail.com), y que contó con la colaboración del profesor antofagastino Gastón Hidalgo Lira. En los cien años que abarca la publicación se recuerda que un sinnúmero de emprendedores locales, muchos de ellos sureños, se unieron al negocio para satisfacer la sed de los mineros del norte, al igual que varios inmigrantes italianos, alemanes y croatas.
Algunos de estos líquidos nacieron como digestivos estomacales, estimulantes de secreción biliar y otros como Extracto de Malta, que eran recomendados para la lactancia materna. Los productos se dirigían a diferentes tipos de clientes, como la bebida “Cueca”, inspirada en nuestro baile nacional y orientada a la clase media; el ginger ale (bebida fabricada a base de jengibre, limón, agua y azúcar) Hércules para los hombres de las oficinas salitreras, y el ginger ale tipo Belfast, para un “público más selecto”, cuenta la obra. Ya en una época más cercana se vendieron algunas con una guinda entera en su interior, como la Bidú, y más tarde la Sorbete Letelier, con su eslogan “Hoy más rico que ayer”, que competía con Orange Crush. Pero fue en el norte donde operaron la mayor parte de estas fábricas, y las que no, enviaban sus productos desde distintos puntos del país, como la Cervecería Sucesión Jorge Aubel de Osorno. De hecho, entre 1870 y 1890 hubo más de 90 fábricas de bebidas y cervezas en el país, y en 1922, más de 170, sumando aguas minerales y gaseosas, según antecedentes del Anuario Comercial de la época y la Guía General de Chile. Pero tras la desvalorización del salitre, los empleados abandonaron el desierto, y con ello se cerró la época dorada que tuvo la industria de las bebidas gaseosas en Chile, que relata este libro que fue impreso por Morgan Impresiones y Gráfica Quilicura.
Beneficiosa para las madres. Era usual ver en las etiquetas de malta negra y blanca la figura de una madre amamantando a su bebé. ¿La razón? El producto se recomendaba para el período de lactancia. Marca Chancho. Rogers y Cía. Santiago importaba desde Europa y Norteamérica la cerveza “Pig”. Luego fue castellanizada a Cerveza Marca Chancho. Pura Papaya. La papaya se convirtió en el producto favorito de muchos chilenos. “La Papaya Rex Imitación” de 1927, y producida por la CCU, fue el origen de la hoy conocida “Pap”. Agua para las salitreras. Esta agua mineral se producía en la entonces Oficina Lastenia, en Antofagasta, para abastecer a los trabajadores del salitre, y más tarde se vendió en todo el norte. Fue elaborada por The Lautaro Mineral Water, firma británica dedicada a la explotación del mineral que llegó en 1889 al país. Cien por ciento chilena. De mediados del siglo XX, la bebida “Cueca” se vendía en envases de 280 cc y se elaboraba con extractos de cola.
Las fotografias aca mostradas en esta publicación corresponden a mi colección particular de botellas y mas abajo les dejo una botella que es de antes de 1900, nótese en la palabra PRIVILEJIADO con "J" y no con "G", pues la letra g se adapto al idioma español después del 1900. Espero qu sea de agrado este articulo, saludos.